jueves, 22 de junio de 2017

Virus coxsackie afecta a menores de 5 años


Por Bertha Sola/Notimex/PETETES
Este padecimiento caracterizado por fiebre, diarrea, úlceras o aftas dolorosas en la boca.
Enfermedad muy contagiosa que se previene con higiene.

El Hospital del Niño y Adolescente Morelense (HNAM) hizo un llamado a los padres de familia a extremar las medidas de higiene en esta temporada de calor y humedad, a fin de evitar la propagación de enfermedades gastrointestinales y otras causadas por virus, como el coxsackie.
El infectólogo pediatra de ese nosocomio, Carlos Nicolás Del Río Almendarez, señaló que los niños y niñas, sobre todo los menores de cinco años, son los más vulnerables a contraer este padecimiento caracterizado por fiebre, diarrea, úlceras o aftas dolorosas en la boca, pequeñas ampollas en las extremidades principalmente en palmas de manos y plantas de pies, dolor de garganta y malestar en general.
Señaló que este padecimiento tiende a ocurrir sobre todo en lugares donde la convivencia es muy cercana, como son las escuelas y guarderías.
Advirtió que el virus puede propagarse incluso cuando no hay sintomatología, debido a la falta del lavado de manos después de ir al baño o del cambio de pañal, así como por la mala higiene en la preparación de alimentos, toda vez que está presente en las heces fecales de las personas enfermas.
"Desde el periodo de incubación ya puede ser contagioso, y éste ocurre en los primeros tres días del contacto, después aparecen los síntomas; en esta etapa lo más importante es evitar la deshidratación producida por la diarrea o por la falta de ingesta de alimentos y agua secundarios a las lesiones de la boca”, subrayó.
Del Rio exhortó a los padres de familia lavar frecuente las manos con agua y con jabón; evitar tocarse ojos, nariz y boca; desinfectar superficies y objetos de uso frecuente como juguetes y manijas de las puertas; evitar saludar de beso a personas enfermas y no compartir vasos, utensilios y alimentos.
En caso de que los niños presenten síntomas como fiebre, malestar en general y dolor de garganta, recomendó no recurrir a la automedicación y llevarlos de inmediato a la unidad de salud correspondiente para recibir tratamiento.
Más sobre este virus
El virus Coxsackie pertenece a la familia de los enterovirus (que incluye también los virus de la poliomielitis y el virus de la hepatitis A), los cuales viven en el tracto digestivo de los seres humanos. Estos virus se pueden contagiar de una persona a otra, por lo general a través del contacto con manos sucias o superficies contaminadas con heces, donde pueden vivir varios días..
En la mayoría de los casos, los virus Coxsackie provocan síntomas leves parecidos a los de la gripe, que desaparecen sin tratamiento. Pero en algunos casos pueden generar infecciones más graves.
Algunos niños tienen fiebre alta repentina, dolor de cabeza y dolores musculares. Otros presentan también dolor de garganta, malestar abdominal o náuseas. Un niño infectado por el virus Coxsackie puede tener fiebre sin presentar ningún otro síntoma. En la mayoría de los casos, la fiebre dura unos 3 días y luego remite.
El virus Coxsackie puede provocar distintos síntomas que afectan a diferentes partes del cuerpo:
·         Enfermedad mano-pie-boca: un síndrome causado por el virus Coxsackie que cursa con ampollas rojas y dolorosas en la garganta, la lengua, las encías, el paladar duro y la cara interna de las mejillas, así como en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
·         Herpangina: una infección de garganta que cursa con úlceras y ampollas rodeadas de un anillo rojo en las amígdalas y el velo del paladar, el lóbulo carnoso que cuelga de la parte posterior del paladar.
·         Conjuntivitis hemorrágica: una infección que afecta a la esclerótica (o blanco del ojo). La conjuntivitis hemorrágica suele empezar como un dolor de ojos que, de forma repentina, evoluciona a enrojecimiento, lagrimeo, hinchazón, fotofobia (sensibilidad a la luz) y visión borrosa.
En ocasiones, el virus Coxsackie puede provocar infecciones más graves que quizá requieran tratamiento en un hospital, incluyendo las siguientes:
·         meningitis viral, una infección de las meninges (las tres membranas que recubren el cerebro y la médula espinal)
·         encefalitis, una infección del cerebro
·         miocarditis, una infección del músculo cardíaco
Los virus Coxsackie son muy contagiosos. Suelen propagarse de una persona a otra a través del contacto con manos sucias y superficies contaminadas con heces. También se pueden contagiar mediante las gotitas de líquido que se expulsan al estornudar o toser.
Cuando una comunidad se ve afectada por un brote del virus Coxsackie, el riesgo de infección es mayor entre los bebés y los niños menores de 5 años. El virus se propaga con facilidad en contextos grupales, como los que se dan en los colegios, las guarderías o los campamentos de verano. La infección por el virus Coxsackie es más contagiosa durante la primera semana de enfermedad.
No hay ninguna vacuna para prevenir la infección por el virus Coxsackie. Lavarse las manos es la mejor manera de protegerse. Recuerde a los miembros de su familia que se laven las manos con frecuencia, sobre todo después de ir al baño (en especial, en los lugares públicos), después de cambiar pañales, antes de las comidas y antes de preparar alimentos. Los juguetes que se comparten en las guarderías deben limpiarse de manera regular con un desinfectante porque el virus puede vivir en estos objetos durante varios días.
Llame de inmediato al pediatra si su hijo presenta cualquiera de los siguientes síntomas:
·         fiebre de más de 100,4 grados Fahrenheit (38 °C) en niños menores de 6 meses y de más de 102 grados Fahrenheit (38,8 °C) en niños mayores
·         falta de apetito
·         problemas para alimentarse
·         vómitos
·         diarrea
·         dificultad para respirar
·         convulsiones
·         somnolencia anormal
·         dolor en el pecho o el abdomen
·         llagas en la piel o dentro de la boca
·         fuerte dolor de garganta
·         fuerte dolor de cabeza, en especial con vómitos, confusión, o somnolencia anormal
·         rigidez de cuello
·         ojos rojos, hinchados y llorosos

·         dolor en un testículo o en ambos