miércoles, 21 de junio de 2017

Yoga para el Estrés


Por Bertha Sola/Clinica Mayo

Si deseas combatir el estrés, estar en forma y permanecer saludable, el yoga es para ti.

Ejercicios de relajación que ayudan a reducir el estrés.

Tu celular suena, tu jefe desea hablar contigo y tu pareja quiere saber qué hay para la cena. El estrés y la ansiedad están en todas partes. Si sientes que te están afectando, quizá necesites un tapete e comenzar a hacer yoga.
El yoga es una práctica de la mente y el cuerpo que combina ejercicios de estiramiento, respiración controlada y relajación. Puede ayudar a reducir el estrés, disminuir la presión en la sangre y mejorar el funcionamiento del corazón. Y casi todo el mundo puede hacerlo.
Esta práctica se considera uno de muchos tipos de enfoques de salud complementarios e integrativos. Combina las disciplinas físicas y mentales para lograr tranquilidad del cuerpo y la mente, ayudándote a relajarte y a manejar el estrés y la ansiedad.
Este entrenamiento del cuerpo y el espíritu tiene muchos estilos, formas e intensidades. En particular el hatha yoga, uno de los estilos más comunes, puede ser una buena elección para el manejo del estrés. Es además, uno de los preferidos por los principiantes por su ritmo más lento y sus movimientos sencillos. Sin embargo, la mayoría de la gente puede beneficiarse de cualquiera de los tipos que existen. Lo único a tener en cuenta son las preferencias.
Los componentes principales del hatha yoga y las clases más generales son:
  • Posturas. Las posturas son una serie de movimientos destinados a incrementar la fuerza y la flexibilidad. Las poses varían desde acostarse en el piso mientras estás completamente relajado, hasta posturas difíciles que probablemente te hagan esforzar tus límites físicos.
  • Respiración. Controlar tu respiración es una parte importante de estos ejercicios. En yoga, respirar significa tu energía vital, y se enseña que controlar tu respiración puede ayudarte a controlar tu cuerpo y a tranquilizar tu mente.
  • Meditación o relajación. La meditación o la relajación pueden incorporarse para ayudarte a estar más consciente y concentrado en el momento.
Entre los beneficios potenciales de salud para las personas que lo practican se encuentran:

  • Disminución del estrés. Diversos estudios han demostrado que esta práctica milenaria reduce el estrés y la ansiedad, y que mejora también tu estado de ánimo y la sensación general de bienestar.
  • Estado físico mejorado. Puede mejorar el equilibrio, la flexibilidad, el nivel de movimiento y la fuerza.
  • Manejo de condiciones crónicas. También ayuda a reducir los factores de riesgo en enfermedades crónicas, como padecimientos del corazón y presión arterial alta. También contribuye a aliviar problemas crónicos, como depresión, dolor, ansiedad e insomnio.