Por Bertha Sola/ PROYECTODAH
En México el TDAH afecta a un millón y medio de niños y
niñas menores a 14 años.
Cada rasgo puede ser crónico o acumulativo.
“El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
(TDAH) en mujeres u hombres puede afectar de manera directa las actividades
diarias que ambos desarrollen, tanto en el ámbito profesional, económico, educativo,
así como en las relaciones con otras personas”, apunta Juan Carlos Pérez
Castro, director general de Proyectodah y Especialista en TDAH.
La mayor parte de las personas relaciona el TDAH en niños, y
quizá se piense que, al momento de crecer, el padecimiento se haya ido; no
obstante, la persona con TDAH, y quienes le rodean, deberán tener la
perspectiva que el síndrome siempre debe abordarse con algún tipo de
tratamiento.
“No olvidemos que el padecimiento no sólo se vive en la
infancia. Se estima que 60% de las personas que presentaron el TDAH en la niñez
continúan con los síntomas en la edad adulta, ya que aproximadamente 2 de cada
4 personas aún presentan la enfermedad”, advirtió el especialista.
El TDAH es una alteración de inicio en la infancia en la que
el paciente presenta comportamientos hiperactivos, impulsivos, distracción o
inatención, los cuales no son adecuados para su edad. El TDAH es el resultado
de un balance neuro-bioquímico anormal, lo que significa que se trata de un
problema biológico y no psicológico o emocional.
De este modo, Juan Carlos Pérez Castro subraya que muchos
adultos con TDAH, al no tener un antecedente con tratamiento para esta
condición, durante su vida desarrollarán problemas que pueden manifestarse con
el consumo de alcohol o substancias, abandono de estudios, cambios frecuentes
de empleo, inestabilidad en las relaciones afectivas, mala administración del
tiempo y el dinero.
Asimismo, un hombre o mujer en la edad adulta con TDAH,
puede manifestar distracción, desorganización, falta de atención para iniciar o
terminar actividades, olvido de pequeñas tareas y hasta obligaciones
importantes, inquietud, y escasas habilidades para escuchar.
“Dependiendo de la gravedad, cada rasgo mencionado puede ser
crónico o acumulativo, lo que ocasionará mayores problemas en todos los
aspectos de la vida. La desorganización, por ejemplo, puede generar más caos en
las personas provocando pérdidas materiales. El perder cheques, facturas,
documentos fiscales, podría volverse cotidiano”, señaló Juan Carlos Pérez
Castro Vázquez.
