lunes, 27 de noviembre de 2017

“Los búhos no han sido suficientemente descritos”: Paula Lida Enríquez


Por Antimio Cruz

Uno de los problemas para hacerlo es porque son nocturnos, señala Paula Lida Enríquez Rocha, investigadora de Ecosur. Coordina el estudio sobre búhos neotropicales.
Los búhos son depredadores y por lo tanto están en la punta de la cadena trófica o cadena alimenticia.

La bióloga mexicana Paula Lida Enríquez Rocha, investigadora de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), coordinó y publicó el primer compendio de información científica sobre búhos que habitan en las zonas boscosas y selváticas neotropicales del continente americano. En el volumen participan investigadores de 18 países como Brasil, Belice, Colombia, Costa Rica, Guayana Francesa y Venezuela, entre otros.
El esfuerzo colectivo, coordinado desde México, comenzó en 2008. En el año 2015 se publicó la primera versión electrónica del libro Los búhos neotropicales. Diversidad y Conservación, que consta de 19 capítulosEn julio de 2017 se publicó la versión impresa, en inglés, realizada por la casa editorial Springer Brasil, la cual ya se ha agotado.
“Los búhos son depredadores y por lo tanto están en la punta de la cadena trófica o cadena alimenticia. De esta manera, estas aves regulan la presencia de otros animales que son sus presas y es por eso que al estudiarlos se pueden entender muchas de las interacciones que ocurren en los ecosistemas”, explicó Paula Enríquez Rocha en una entrevista con el área de comunicación del propio Ecosur.
Decenas de aves han sido descritas en este volumen, así como su función biológica como punta de las cadenas alimenticias nocturnas en las regiones neotropicales, que están en el sur de México, todo Centroamérica y gran parte de América del sur.
“Aunque las aves son uno de los grupos de animales vertebrados más estudiados por los biólogos, los búhos no han sido suficientemente descritos, quizá por ser animales nocturnos. Entonces, a partir de esta escasez de información decidí investigar en qué condiciones de conservación está este grupo de rapaces, no sólo en México sino en todo el neotrópico”, indica Enríquez Rocha, quien es investigadora del Departamento de Conservación de la Biodiversidad, en Ecosur.
CONSERVACIÓN. A lo largo de los 19 capítulos se pone atención en varios temas pero destacan tres: qué tan amplia es la diversidad de búhos neotropicales, dónde han sido registrados y cuáles son las estrategias de conservación que actualmente existen para conservarlas.
“Cada país presenta una problemática para la conservación y también hay diferencias en cuanto a la biodiversidad que existe entre países. Observamos que en México hay una gran diversidad de búhos, pero sabemos que también hay mucha diversidad en otros países como Perú”, indicó la bióloga mexicana, quien comentó que falta información sobre la biodiversidad de búhos en territorio peruano por lo que se han planteado continuar y actualizar los datos del libro continuamente.
DETONAR CURIOSIDAD. Ecosur es uno de los 27 Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), distribuidos en toda la república. El Departamento de Conservación de la Biodiversidad ha tenido una gran responsabilidad al documentar y promover estrategias de conservación en una de las regiones con mayor cantidad de especies silvestres, por eso investigadoras como Paula Enríquez han buscado fortalecer las investigaciones al detonar la curiosidad de otros colegas biólogos hacia áreas o especies poco conocidas.
“En este  proyecto buscábamos que otros ornitólogos de América se interesaran en los búhos y en hacer expediciones nocturnas a los diferentes bosques y selvas neotropicales para, por ejemplo, detectar e identificar las diferentes vocalizaciones y cantos de estas aves nocturnas y así poder informar sobre su presencia”, explica la científica mexicana. 
Un ejemplo de por qué la información sobre los búhos puede beneficiar a otras especies es el caso del búho moteado del noroeste de Estados Unidos, cuya información de hábitos y actividad ayudó a diseñar una zona de conservación que no sólo beneficia a esa ave sino a muchos otros animales y plantas que interactúan con ellos. Es por eso que a los búhos se les considera especies clave.