“Sleepguard”
funciona a través de un sensor que monitorea el ritmo cardiaco del bebé
mientras éste duerme; si los latidos aumentan o disminuyen, el dispositivo
avisará a los padres por medio de distintas alertas.
La
Paz, BCS.- Un grupo de estudiantes
pertenecientes al Departamento Académico de Sistemas Computacionales de la
Universidad Autónoma de Baja California Sur desarrollaron un sistema auxiliar
para monitorear el ritmo cardiaco de los bebés mientras duermen y evitar el
síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) o como comúnmente se conoce, “muerte
de cuna”.
Llamado
“Sleepguard”, el dispositivo consta de un sensor que va localizado en una
pulsera, misma que se coloca en la mano o el pie del infante y se encarga de
corroborar que el ritmo cardiaco se encuentre estable.
Cuenta
con dos funciones básicas. La primera es hacer sonar una alarma para prevenir a
los padres en cuanto haya un incremento en el ritmo cardiaco de los infantes.
La segunda es activar un motor que hará vibrar la cuna para intentar
estabilizar al bebé si los latidos disminuyen, además de emitir la alerta
parental correspondiente.
El
equipo responsable del diseño lo conforman Manuel Montiagudo, Bryan Avilés,
Esmeralda Valdez y Rodrigo Reyes, quienes aún trabajan en hacerle mejoras y
adecuaciones al proyecto.
De
acuerdo con Manuel Montiagudo, actualmente existen sistemas que cumplen
funciones similares al de “Sleepguard”, sin embargo su costo es elevado y sólo
se limitan al monitoreo del ritmo del corazón y no cuentan con el modo de
alerta parental y el vibratorio.
“Algunos
de ellos son únicamente cámaras de video, en las cuales los padres deben estar
al pendiente del bebé por medio de la pantalla. Nuestra propuesta es hacer más
eficiente el monitoreo y, a la vez, más accesible económicamente hablando”,
manifestó.
Acerca
de las mejoras que tienen contempladas para Sleepguard, está la de
implementarle una bocina que funcione por medio de Bluetooth para que los
padres puedan llevarla consigo a cualquier lugar de la casa, mientras realizan
sus tareas cotidianas.
Aunque
actualmente se desconoce a ciencia cierta la causa de la “muerte de cuna”, algunos
expertos creen que puede deberse a una vulnerabilidad del infante, como un
subdesarrollo del corazón o aparato respiratorio. Se produce durante el sueño,
cuando los bebés repentinamente dejan de respirar y es la principal causa de
fallecimiento de niños menores de un año, aparentemente sanos.
