La acuicultura genera conocimiento que pueden reflejarse en distintos campos, como el médico, el económico y el social, explica la Dra. Anidia Blanco.
La
Paz, BCS.- Pensar en acuicultura es pensar en un conjunto de fosas o canales
destinados al criadero de peces; sin embargo, esta actividad productiva va más
allá de eso. Puede generar distintas aplicaciones en distintos campos e, incluso, nuevos
conocimientos científicos para la ciencia.
Así lo explica la Dra. Anidia Blanco Jarvio, profesora-investigadora del
Departamento Académico de Pesquerías de la Universidad Autónoma de Baja California
Sur, quien además es responsable de los programas educativos de Bioingeniería y
Ciencias Ambientales.
Por ejemplo, en el campo médico, la acuicultura ha propiciado varios
avances. Gracias a ella, se han descubierto que cierto tipo de algas,
principalmente las calcáreas, pueden sintetizar calcio y composiciones de
magnesio, y con ello ser de utilidad para el cuidado de los huesos, señala la
catedrática de la UABCS.
“Dentro del estudio de estas plantas marinas, también se han descubierto
otras propiedades interesantes. Algunas antivirales, otras antifúngicas y
antibacterianas, que pueden ser estudiadas a fondo por la ciencia médica y
aplicadas en un futuro. Todas ellas, se descubren generalmente dentro de los
laboratorios, áreas que son muy concurridas por aquéllos que practican la acuicultura
de manera especializada.
Con relación al campo alimenticio, la Dra. Blanco Jarvio refiere que el
estudio de los ecosistemas y la forma en cómo se desarrollan los organismos
arrojan luz sobre ciertos procesos que podrían mejorar el manejo de los
cultivos. En los últimos años, los descubrimientos en la materia han permitido
desarrollar técnicas totalmente naturales para combatir patógenos, sin recurrir
a sustancias que pudiesen resultar contraproducentes
“A menudo consideramos que las bacterias sólo pueden afectar negativamente;
sin embargo, muchas de ellas también aportan beneficios; éstas compiten entre
sí y eso permite mantener un equilibrio sin necesidad de utilizar antibióticos;
lo cual nos ayuda a llevar a cabo cultivos más amigables”, explica la Dra. Anidia Blanco.
Lo anterior, según señala, genera alternativas sustentables que más tarde
pueden ser utilizadas por los propios pescadores para solventar sus necesidades
productivas. Dado que en ocasiones las vedas pesqueras les imposibilitan
obtener productos del mar, la acuicultura es una opción viable que podría
ayudarles a producir mientras dura el lapso de prohibición, sin obligarlos a
interrumpir sus actividades y percibir menores ingresos.
“A
través de unidades demostrativas podemos explicarles a los pescadores que, si
echan mano de ciertos sistemas de acuicultura, aún de forma casera, van a
obtener cierta producción y cierta ganancia; además, la importancia de esta alternancia,
entre veda y acuacultivos, para lograr un equilibrio ecosistémico”, subraya la
investigadora de la UABCS.
La Dra. Anidia Blanco expone que la respuesta a este tipo de problemáticas,
y otras, se encuentra en proponer nuevas alternativas, y para la acuicultura
una de las tareas más importantes es precisamente ello: la generación de
propuestas que ayuden a solucionar problemas de manera sustentable.


