Melisa Domínguez/BCSNoticias, 29 mayo, 2018.- El
exgobernador perredista de Baja California Sur, Narciso Agúndez
Montaño aseguró que “no hay rencor” con el exmandatario estatal
panista, Marcos Covarrubias Villaseñor, luego de que éste iniciara una
persecución política en su contra, por el delito de peculado, misma que derivó
en que Agúndez Montaño, terminara en la cárcel.
En entrevista exclusiva para BCS
Noticias, Narciso Agúndez aseguró que tras la persecución política
que vivió por parte de su predecesor, el exgobernador albiazul Marcos
Covarrubias, se demostró que él no tenía ningún delito que pagar y que hoy en
día no busca rencor ni revancha política.
“El rencor pues no es bueno, ni la revancha política,
sin embargo no coincido con ellos, porque yo creo que los gobiernos no deben
utilizarse para hacer persecución política como lo hizo también el propio
alcalde con un servidor”.
Continuó diciendo que incluso bajo el gobierno del
actual mandatario, Carlos Mendoza Davis se entregó la sentencia donde
la contraloría prescribe que no hay delito de peculado que perseguir, en contra
del hoy petista, por lo que demostró que “Narciso Agúndez no es un
corrupto”, sentenció.
“Yo creo que lo peor que puede hacer un gobierno, es
la persecución política y está demostrado en mi caso, porque comprobé
legalmente, con jueces federales que jamás hubo un delito y todavía en este
gobierno ya de Mendoza Davis se me entregó la sentencia ya final
de la contraloría, que fue el origen de mi demanda, donde prescribe, donde dice
que ya no hay delito que perseguir, entonces yo demostré a los sudcalifornianos
que Narciso Agúndez no es un corrupto”, dijo.
En ese mismo sentido, al ser cuestionado sobre si ya
perdonó a los panistas que lo atacaron cuando él dejó el
poder, Agúndez Montaño aseguró que él ya dejó atrás esa situación y
que actualmente vive feliz, apoyando al candidato a la presidencia municipal de Los
Cabos, Ernesto Ibarra Montoya.
“Ya he dejado atrás eso, vivo tranquilo, vivo feliz,
mi conciencia está tranquila, estoy en Los Cabos, dijo finalmente.

