El Chato Porras salió de su letargo
del salón de plenos de la Cámara de Diputados, donde duerme cual lirón, para
llegar a atizarle más leña al fuego en el Congreso del Estado.
Con un enorme vientre echado pa’
delante y con lentes negros como su conciencia, el diputado federal se apareció
éste día para respaldar a su correligionaria Mercedes Maciel, una hampona que
llegó a Baja California Sur a vivir únicamente del erario, porque no se le
conoce actividad productiva ni académica.
Además desatienden los verdaderos problemas de los habitantes del estado, por andar en la grilla barata; ya se le olvidó aquel tema que traía sobre bajar el IVA, y más etcéteras.
