Organizaciones de la sociedad civil piden a la Comisión
Federal de Electricidad no utilizar combustóleo para cubrir demanda energética
en BCS, por las graves consecuencias para la salud de las personas, agravadas
por la emergencia sanitaria del COVID-19; Piden al gobierno federal explorar
alternativas sustentables para la entidad, a partir de fuentes de energía
renovable, amigables con el medio ambiente y que mejoren la calidad del aire en
BCS.
La Paz, BCS.- El Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (CEMDA),
Observatorio Ciudadano "Como Vamos La Paz" y el Centro de Energía
Renovable y Calidad Ambiental, A.C. (CERCA) hacemos un atento y urgente llamado
a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para que detenga cualquier nuevo
proyecto de generación de energía a partir de combustóleo en Baja California
Sur, toda vez que dicho combustible agravará la deteriorada calidad del aire en
la entidad y afectará la salud de sus habitantes.
"Nos preocupa que, ante la reciente caída de los
precios del combustóleo, el gobierno pueda tomar decisiones impulsivas respecto
al suministro energético que requiere el estado. Si bien, utilizar este
combustible fósil puede verse de momento como un "ahorro", a largo
plazo los costos de esto, pueden ser muy altos en términos de contaminación del
aire y afectaciones a la salud", señaló Jaqueline Valenzuela, Directora de
Operaciones del Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental, (CERCA).
La utilización de combustibles fósiles para generar energía
tiene repercusiones graves en términos de cambio climático, debido al Bióxido
de Carbono (CO2) que se emite a la atmósfera al quemarse. De igual forma, tiene
impactos negativos para la salud de las personas, toda vez que emite
contaminantes que deterioran gravemente la calidad del aire. Al respecto, es
importante recordar que la contaminación del aire en la ciudad de La Paz rebasa
varios días al año los niveles permisibles de Dióxido de Nitrógeno (NO2) y
Ozono (03), según monitoreos ciudadanos (CERCA, 2019)[1].
La actual emergencia sanitaria ocasionada por el COVID-19 ha
dejado en evidencia que uno de los factores de riesgo que agrava la condición
de salud de las personas es padecer afecciones de vías respiratorias. La contaminación
ambiental deteriora gravemente los sistemas respiratorios y los hace más
vulnerables a adquirir enfermedades.
Al respecto, un estudio del Instituto Nacional de Salud
Pública (INSP) confirma que la contaminación ambiental favorece la prevalencia
de enfermedades crónico degenerativas: "...la carga global de la
enfermedad atribuida a factores ambientales se calcula en alrededor de 25% del
total para la población en general, y cerca de 35% para la población infantil,
se estima que aproximadamente cuatro millones de niños, principalmente en
países en desarrollo, mueren anualmente por causas asociadas a factores
ambientales tanto pretransicionales (falta de condiciones sanitarias,
contaminación del aire intramuros, etc.) como emergentes (compuestos químicos
persistentes, plastificantes, etcétera)".[2]
"El mundo avanza hacia la configuración de economías
bajas en carbono. México no puede quedarse atrás y estados como Baja California
Sur deben aprovechar su alto potencial de generación de energía a partir de
renovables, para transitar hacia modelos más limpios y sustentables que no
atenten contra la salud y calidad de vida de los habitantes de esta
entidad", señaló Gustavo Alanís Ortega, presidente del CEMDA.
Satisfacer la demanda energética en la región debe hacerse
transitando hacia energías renovables ya que, adicionalmente a los beneficios
económicos, se obtendrían enormes ganancias en cuanto a la reducción de la
contaminación del aire y la disminución de la morbilidad por Enfermedades
Respiratorias Agudas (IRAS) y otras enfermedades relacionadas con la mala
calidad del aire, las cuales son, de acuerdo con la Secretaría de Salud de BCS,
las principales causas de visitas médicas en la región, como lo indica el
Programa de Gestión para Mejorar la Calidad del Aire (PROAIRE) emitido por la
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat y el Gobierno de
Baja California Sur.[3]