Mientras estos personajes se colgaron
de las simpatías de Andrés Manuel López Obrador para llegar a una curul en el
Congreso del Estado y que viven como virreyes a costilla de los impuestos que
el pueblo paga al gobierno estatal.
El trabajo legislativo ha sido
inútil, en blanco, sin ninguna trascendencia, solo fueron a robar.
En cambio la gente que se la rifa
diariamente buscando el sustento o un trabajo para llevarles a su familia
alimento viven en situación muy precaria, sin que estos diputados virreyes “cometodo”
ni siquiera voltean a verlos, ni hacerle una gestión de los servicios básicos.
No ellos viven en su burbuja, risas,
vinos, comidas, viajes al extranjero, etcétera.
Ahora bien, los tiempos políticos se
acercan, no tardan en empezar a apachachar a cualquier persona que se aparezca
por los patios del Congreso, haciéndose los graciosos.
Ahí es donde se van a dar un frentazo.
