Se debe continuar con las indicaciones del médico tratante y
no suspender o cambiar su tratamiento sin una consulta médica; Si eres paciente
con hipertensión debes reforzar las medidas de higiene para protegerte del
Covid-19.
Ciudad de México.- Durante la emergencia sanitaria por COVID-19,
es fundamental que un paciente hipertenso tome sus medicamentos y mantenga sus
niveles de presión arterial menores a 130/80mmHg y mayores de 110/70mmHg; así
como reforzar las medidas de higiene para evitar condiciones que favorezcan
contagios, afirmó la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, comisionada al programa
“A todo corazón, código Infarto”, del Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS).
Detalló que no se debe suspender la ingesta del medicamento
que garantice estos niveles, pues no existe ningún fundamento científico para
modificar el tratamiento que actualmente tienen los pacientes con hipertensión,
es decir, se deben mantener las indicaciones de su médico tratante, pues el
objetivo es tener el control de la presión arterial.
Subrayó que también es importante continuar con todas las medidas
generales en cuanto a la dieta indicada y realizar actividad física dentro de
sus condiciones “al menos desplazarse en casa o si se tiene alguna otra forma
de hacer al menos una caminata de 30 minutos o ejercicio aeróbico dentro de
casa, sería muy bueno”.
Indicó que si bien estos pacientes también deben seguir las
medidas de cuidado que se han
establecido para toda la población, se debe reconocer que habitualmente son personas
con otras enfermedades crónicas como diabetes o colesterol alto y están en rangos
de edad considerados en el grupo de alto riesgo, por lo que deben extremar las medidas
como la sana distancia, quedarse en casa, la higiene exhaustiva, así como una alimentación
sana y balanceada.
La doctora Borrayo dijo que si una persona con hipertensión
arterial presenta síntomas de COVID-19, prácticamente debe seguir las mismas
recomendaciones que se hacen a la población en general; si los síntomas son
leves, como tos, rinorrea y aumento de la temperatura, deberá resguardarse en
casa, pero si además hay dificultad importante para respirar y la temperatura alta
no se controla, el paciente debe acudir a los servicios de urgencias.
Refirió que más del 80 por ciento de los casos de personas
con COVID-19 tendrán síntomas leves y se van a recuperar con los medicamentos
para los síntomas y el aislamiento.
Subrayó que el hecho de tener hipertensión arterial
controlada y COVID-19, no agrava el padecimiento, pero si se agregan otros
factores como la edad avanzada, diabetes,
enfermedades cardiacas previas, tabaquismo y esto les ha generado un daño a
nivel pulmonar, eso sí representa un riesgo mayor.
“Resulta que estos pacientes tienen mayor comorbilidad, es
decir, más enfermedades de manera conjunta y mayor edad, razón por la que se
pueden considerar en mayor riesgo”, precisó.
Dijo que cuando se tienen pacientes graves que presentan
datos francos de falla respiratoria, el mismo virus puede generar un daño
cardiaco, “puede coexistir el daño respiratorio y el daño cardiaco, éstos son
los casos que deben recibir medidas de atención en terapia intensiva”, subrayó.
El protocolo que en el IMSS se lleva a cabo para pacientes
que tengan COVID-19 y sean hipertensos, es prácticamente el mismo que para la
población general, en caso de coexistir las dos enfermedades con síntomas leves
se recomienda quedarse en casa, pero en caso de que exista falta de aire
importante, dolor de cabeza severo y fiebre que no cede con los medicamentos, o
si agrega a estos síntomas una baja muy importante de la presión arterial, el
pacientes deberán acudir a algún servicio de urgencias.
