En la Cámara de Senadores, allá en
Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, todavía se oyen ecos del valiente
discurso pronunciado por la política y luchadora social sudcaliforniana, Lucía
Trasviña Waldenrrath, en la sesión del 30 de julio.
La senadora Lucía Trasviña, una
sudcaliforniana con agallas, digna representante popular, hablando sin pelos en
la lengua en la máxima tribuna del país, llamando las cosas por su nombre;
aunque a muchos les incomode, es el sentir y decir del pueblo.
