Los residuos valorizables recuperados incluyen material orgánico, plástico, vidrio, papel, cartón y aluminio, resultado de un trabajo coordinado entre áreas administrativas, académicas y la comunidad universitaria en general.
De acuerdo con el reporte de la Coordinación de Responsabilidad Social Universitaria (CRSU), a través de los contenedores de Mares Circulares y OMEGA se acopiaron 352 kilogramos de residuos; mientras que el Departamento de Archivo gestionó de manera adecuada poco más de 21 mil kilogramos de papel correspondiente a archivo muerto, cuya información no fue expuesta por tratarse de documentos sensibles.
Asimismo, durante la Mega Jornada de Acopio “Más Que
Reciclar” se recuperaron más 1 mil kilogramos de residuos; mediante la Ruta del
Plástico se recolectaron 290 kilogramos; en distintas jornadas de limpieza se
acopiaron 838 kilogramos; y a través de la Ruta del Café se rescataron 1 mil
650 kilogramos de residuos orgánicos, los cuales fueron destinados a procesos
de aprovechamiento.
Al respecto, la Dra. Ariadna Ávila García, coordinadora de la CRSU, destacó que estas acciones reflejan el compromiso institucional de la UABCS, en este caso a través del Programa Institucional de Gestión Responsable de Residuos Sólidos que lidera el Dr. Pablo Hernández Almaraz, con el cuidado del medio ambiente y la construcción de una cultura de responsabilidad compartida.
Al respecto, la Dra. Ariadna Ávila García, coordinadora de la CRSU, destacó que estas acciones reflejan el compromiso institucional de la UABCS, en este caso a través del Programa Institucional de Gestión Responsable de Residuos Sólidos que lidera el Dr. Pablo Hernández Almaraz, con el cuidado del medio ambiente y la construcción de una cultura de responsabilidad compartida.
Señaló que la correcta separación y valorización de residuos
no sólo reduce la cantidad de desechos que llegan a los rellenos sanitarios,
sino que también contribuye de manera directa a la protección del medio
ambiente.
Estos resultados, señaló, son posibles gracias a la concientización y participación activa de toda la comunidad universitaria, que ha asumido un papel fundamental en estas estrategias, de manera voluntaria.
Además del beneficio ambiental, estas acciones generan un impacto positivo en términos de educación ambiental, reducción de la huella ecológica y fortalecimiento de prácticas sostenibles, alineadas con el modelo de Responsabilidad Social Universitaria que distingue a la institución, puntualizó la Dra. Ávila García.
Estos resultados, señaló, son posibles gracias a la concientización y participación activa de toda la comunidad universitaria, que ha asumido un papel fundamental en estas estrategias, de manera voluntaria.
Además del beneficio ambiental, estas acciones generan un impacto positivo en términos de educación ambiental, reducción de la huella ecológica y fortalecimiento de prácticas sostenibles, alineadas con el modelo de Responsabilidad Social Universitaria que distingue a la institución, puntualizó la Dra. Ávila García.
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