La violencia, inseguridad, migración, o violaciones a
derechos, requieren atención a la salud mental; Se deben diseñar estrategias
que prioricen la convivencia armónica y el bienestar emocional; Se deben
impulsar entornos educativos libres de discriminación y con igualdad.
La configuración de una nueva era social a nivel mundial,
perceptible desde el inicio de este 2026, genera un aumento de episodios de
estrés y ansiedad en amplios sectores de la población, incluidos los
educativos, detalló la especialista en salud mental, Mireya Nájera.
La psicóloga explicó que estos efectos, se vinculan de
manera directa con contextos de violencia, inseguridad, migración, atención a
población vulnerable y violaciones a derechos humanos, fenómenos que requieren
atención inmediata desde la salud mental.
En el caso de México, Mireya Nájera señaló que una parte
significativa de estas afectaciones se intensifica ante la exposición constante
a contenidos violentos o traumáticos a través de redes sociales,
particularmente en menores, que experimentan el acceso a la internet, sin la
debida supervisión de adultos, incluso, en centros educativos.
Indicó que este escenario impacta de forma directa en la
calidad de vida de los menores, incluso, al interior de sus familias o centros
educativos; situación que coloca a los especialistas en la salud mental en la
responsabilidad para diseñar estrategias que prioricen la convivencia armónica
y el bienestar emocional.
En este sentido, la maestra en psicología subrayó que la
disciplina se prepara para responder a estas demandas sociales mediante
formación de calidad, investigación aplicada y propuestas de intervención
enfocadas en las problemáticas más urgentes del país. Precisó que el objetivo
central de estas acciones es contribuir a una mejor calidad de vida, con
énfasis en la reducción del estrés y la ansiedad en distintos grupos de la
población.
“El desarrollo del conocimiento neurocientífico del
comportamiento humano, la innovación educativa y la mejora de las dinámicas
organizacionales, son áreas estratégicas para el presente y el futuro de
nuestra población infantil”, expuso la especialista Mireya Nájera.
Además, Nájera Villeda consideró relevante que las
comunidades académicas asuman la transformación histórica dentro de la
profesión educativa, para recomponer la responsabilidad e impulsar entornos
educativos libres de discriminación y con igualdad de oportunidades,
principalmente en el contexto social.
Asimismo, resaltó la importancia para el sector educativo
para impulsar programas, becas, movilidad académica y estrategias de
permanencia estudiantil, reducir la desigualdad y fomentar la sana convivencia
entre los estudiantes, principalmente del nivel básico, medio y medio-superior.
La psicóloga Nájera Villeda aprovechó para referir que en la
academia ya se incorpora tecnología y la creación de laboratorios de innovación
psicológica como pasos necesarios para actualizar la enseñanza en esta materia.
Indicó que el uso adecuado de estas herramientas favorece nuevos modelos
pedagógicos y la debida preparación de los estudiantes para escenarios
profesionales cada vez más digitales.

