El Estado mexicano implementó la Estrategia Balam, una
política focalizada para proteger corredores logísticos estratégicos. Actualmente
opera en 22 tramos prioritarios de 12 entidades federativas, con más de 1,200
elementos de la Guardia Nacional, apoyados por inteligencia operativa, drones,
despliegue aéreo y células de investigación especializadas, aseguró la
Presidenta de la Comisión de Seguridad Pública del Senado.
Ciudad de México.- “México moviliza más del 55% de su carga por carretera; Más del 80% del comercio con Estados Unidos se transporta por vía terrestre. Tan solo en 2023, el intercambio comercial entre México y Estados Unidos superó los 800 mil millones de dólares, posicionando a México como el principal socio comercial de Estados Unidos”, así abrió la Mesa de Dialogo con la Industria de Transporte de América del Norte, la Senadora Jesús Lucía Trasviña Waldenrath Presidenta de la Comisión de Seguridad Pública del Senado de la República, “esto significa que cada unidad de transporte que circula por nuestras carreteras no solo mueve mercancía: mueve inversión, empleo, integración regional y estabilidad económica”, recalcó.
Ante la presencia del señor Umberto de Pretto, Secretario General de la International Road Transport Union; ante Chris Spear, Presidente y CEO de la American Trucking Associations; representantes de la Canadian Trucking Alliance, así como representantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga de México, señaló que “en el contexto del nearshoring y la relocalización industrial, nuestra región enfrenta una oportunidad histórica. Empresas globales están rediseñando sus cadenas productivas buscando proximidad, resiliencia y certidumbre. Pero esa oportunidad descansa en una condición esencial: Seguridad logística sólida, institucional y medible. Frente al reto del robo al autotransporte, el Estado mexicano implementó la Estrategia Balam, una política focalizada para proteger corredores logísticos estratégicos. Actualmente opera en 22 tramos prioritarios de 12 entidades federativas, con más de 1,200 elementos de la Guardia Nacional, apoyados por inteligencia operativa, drones, despliegue aéreo y células de investigación especializadas”, reiteró.
Ciudad de México.- “México moviliza más del 55% de su carga por carretera; Más del 80% del comercio con Estados Unidos se transporta por vía terrestre. Tan solo en 2023, el intercambio comercial entre México y Estados Unidos superó los 800 mil millones de dólares, posicionando a México como el principal socio comercial de Estados Unidos”, así abrió la Mesa de Dialogo con la Industria de Transporte de América del Norte, la Senadora Jesús Lucía Trasviña Waldenrath Presidenta de la Comisión de Seguridad Pública del Senado de la República, “esto significa que cada unidad de transporte que circula por nuestras carreteras no solo mueve mercancía: mueve inversión, empleo, integración regional y estabilidad económica”, recalcó.
Ante la presencia del señor Umberto de Pretto, Secretario General de la International Road Transport Union; ante Chris Spear, Presidente y CEO de la American Trucking Associations; representantes de la Canadian Trucking Alliance, así como representantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga de México, señaló que “en el contexto del nearshoring y la relocalización industrial, nuestra región enfrenta una oportunidad histórica. Empresas globales están rediseñando sus cadenas productivas buscando proximidad, resiliencia y certidumbre. Pero esa oportunidad descansa en una condición esencial: Seguridad logística sólida, institucional y medible. Frente al reto del robo al autotransporte, el Estado mexicano implementó la Estrategia Balam, una política focalizada para proteger corredores logísticos estratégicos. Actualmente opera en 22 tramos prioritarios de 12 entidades federativas, con más de 1,200 elementos de la Guardia Nacional, apoyados por inteligencia operativa, drones, despliegue aéreo y células de investigación especializadas”, reiteró.
“Los resultados oficiales reportan:
• Reducción de hasta 28% en el robo al transporte de carga en los corredores intervenidos.
• Disminuciones superiores al 50% en tramos críticos como México–Querétaro y México–Puebla.
• Incremento del 61% en la recuperación de unidades robadas” destacó la Senadora sudcaliforniana.
Aseguró en su intervención que estos datos no son menores. En un sector donde el impacto delictivo eleva costos logísticos, primas de seguro y tiempos de entrega, una reducción sostenida en corredores estratégicos se traduce en mayor continuidad operativa y reducción de riesgo. Además, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el robo en carreteras federales ha mostrado tendencia de contención respecto a años anteriores, particularmente en los tramos con despliegue focalizado.
“Esto demuestra algo fundamental: cuando hay inteligencia, coordinación y presencia territorial estratégica, los resultados son medibles. La Estrategia Balam no es un operativo aislado. Se sustenta en el artículo 21 constitucional y en la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que establecen la coordinación entre Federación y entidades federativas”, afirmó.
Indicó: “En la práctica, esto implica:
Trabajo conjunto con fiscalías estatales.
Intercambio real de inteligencia contra redes criminales.
Coordinación operativa permanente.
Y supervisión institucional desde el Poder Legislativo”, aseveró.
Reveló, también que “desde la Comisión de Seguridad Pública
del Senado hemos dado seguimiento puntual a estas acciones, impulsando
fortalecimiento normativo, evaluación permanente y continuidad institucional. Porque
la seguridad pública no puede depender de coyunturas políticas. Debe descansar
en arquitectura institucional sólida y en políticas públicas sostenibles”.
“Hoy vemos la seguridad como un activo estratégico del país. Los inversionistas globales no evalúan únicamente incentivos fiscales. Evalúan infraestructura, talento, certidumbre jurídica y seguridad operativa”, recalcó la presidenta de la Comisión Seguridad Pública del Senado de la República.
La Senadora Trasviña Waldenrath, fue clara al exponer que “cuando México logra reducciones superiores al 50% en un corredor logístico estratégico, envía una señal clara al mercado internacional: aquí se puede producir y transportar con estabilidad. Y eso fortalece nuestra posición en el T-MEC y en la competencia global frente a otras regiones. Ahora bien, este desafío no es exclusivo de México. El robo de carga es un fenómeno que afecta a distintos países de la región. Por ello, el siguiente paso natural es avanzar hacia una mayor cooperación trilateral. Si hemos logrado integrar nuestras economías, debemos fortalecer también nuestra integración en seguridad logística”, agregó.
Sostuvo, que las cadenas de suministro no reconocen fronteras. La delincuencia tampoco. Por eso necesitamos: Mayor intercambio regional de inteligencia. Armonización de estándares de protección en corredores estratégicos. Colaboración tecnológica en monitoreo y trazabilidad. Y coordinación frente a redes criminales transnacionales. América del Norte compite como bloque económico. Nuestra seguridad también debe pensarse como bloque estratégico”, sentenció la Senadora de la República por Baja California Sur.
Finalmente, fue enfática la Senadora Lucía Trasviña, “Permítanme concluir con una convicción clara. Cada camión que cruza nuestras carreteras con seguridad es una inversión que llega a destino. Cada corredor protegido fortalece la confianza internacional en nuestra región. Y cada acción coordinada entre nuestros países consolida nuestra competitividad global. México asume su responsabilidad como nodo estratégico regional. Lo hacemos con resultados verificables, con instituciones sólidas y con visión de largo plazo. Porque la seguridad compartida será la ventaja competitiva de América del Norte en las próximas décadas”, subrayó.
• Reducción de hasta 28% en el robo al transporte de carga en los corredores intervenidos.
• Disminuciones superiores al 50% en tramos críticos como México–Querétaro y México–Puebla.
• Incremento del 61% en la recuperación de unidades robadas” destacó la Senadora sudcaliforniana.
Aseguró en su intervención que estos datos no son menores. En un sector donde el impacto delictivo eleva costos logísticos, primas de seguro y tiempos de entrega, una reducción sostenida en corredores estratégicos se traduce en mayor continuidad operativa y reducción de riesgo. Además, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el robo en carreteras federales ha mostrado tendencia de contención respecto a años anteriores, particularmente en los tramos con despliegue focalizado.
“Esto demuestra algo fundamental: cuando hay inteligencia, coordinación y presencia territorial estratégica, los resultados son medibles. La Estrategia Balam no es un operativo aislado. Se sustenta en el artículo 21 constitucional y en la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que establecen la coordinación entre Federación y entidades federativas”, afirmó.
Indicó: “En la práctica, esto implica:
Trabajo conjunto con fiscalías estatales.
Intercambio real de inteligencia contra redes criminales.
Coordinación operativa permanente.
Y supervisión institucional desde el Poder Legislativo”, aseveró.
“Hoy vemos la seguridad como un activo estratégico del país. Los inversionistas globales no evalúan únicamente incentivos fiscales. Evalúan infraestructura, talento, certidumbre jurídica y seguridad operativa”, recalcó la presidenta de la Comisión Seguridad Pública del Senado de la República.
La Senadora Trasviña Waldenrath, fue clara al exponer que “cuando México logra reducciones superiores al 50% en un corredor logístico estratégico, envía una señal clara al mercado internacional: aquí se puede producir y transportar con estabilidad. Y eso fortalece nuestra posición en el T-MEC y en la competencia global frente a otras regiones. Ahora bien, este desafío no es exclusivo de México. El robo de carga es un fenómeno que afecta a distintos países de la región. Por ello, el siguiente paso natural es avanzar hacia una mayor cooperación trilateral. Si hemos logrado integrar nuestras economías, debemos fortalecer también nuestra integración en seguridad logística”, agregó.
Sostuvo, que las cadenas de suministro no reconocen fronteras. La delincuencia tampoco. Por eso necesitamos: Mayor intercambio regional de inteligencia. Armonización de estándares de protección en corredores estratégicos. Colaboración tecnológica en monitoreo y trazabilidad. Y coordinación frente a redes criminales transnacionales. América del Norte compite como bloque económico. Nuestra seguridad también debe pensarse como bloque estratégico”, sentenció la Senadora de la República por Baja California Sur.
Finalmente, fue enfática la Senadora Lucía Trasviña, “Permítanme concluir con una convicción clara. Cada camión que cruza nuestras carreteras con seguridad es una inversión que llega a destino. Cada corredor protegido fortalece la confianza internacional en nuestra región. Y cada acción coordinada entre nuestros países consolida nuestra competitividad global. México asume su responsabilidad como nodo estratégico regional. Lo hacemos con resultados verificables, con instituciones sólidas y con visión de largo plazo. Porque la seguridad compartida será la ventaja competitiva de América del Norte en las próximas décadas”, subrayó.

