Suplantación de identidad con IA exige mayor prevención: Ezequiel Aguiñiga
Los delincuentes ahora incorporan herramientas tecnológicas
que fabrican contenidos; Los delincuentes cometen fraudes y
extorsiones, con las nuevas herramientas; Es necesario incorporar al
Código Penal Federal el delito de suplantación de identidad.Suplantación de identidad.
La expansión de la inteligencia artificial y de las herramientas capaces de
reproducir voces, imágenes y videos obliga a México a reforzar la protección de
la identidad digital y, al mismo tiempo, a elevar la cultura de prevención
entre la población, afirmó Ezequiel Aguiñiga Tinoco, presidente del Consejo de
Administración de Proyectos y Suministros Interdisciplinarios (PSI-México) e
investigador del Instituto Politécnico Nacional.
Aguiñiga Tinoco consideró que el Congreso de la Unión debe trabajar más
acelerado en la construcción de un marco penal específico frente a la
suplantación de identidad, porque el problema dejó de limitarse al robo de
documentos o datos bancarios y ahora incorpora herramientas tecnológicas
capaces de fabricar contenidos que pueden parecer auténticos.
“México está entrando en una etapa en la que debemos aprender a proteger
nuestra voz, nuestra imagen, nuestros datos biométricos y nuestra identidad
digital. La inteligencia artificial puede ser una herramienta extraordinaria,
pero en manos de delincuentes también puede convertirse en un instrumento para
cometer fraudes y extorsiones”, señaló.
El especialista consideró prudente incorporar al Código Penal Federal un delito
autónomo de suplantación de identidad, con sanciones corporales y económicas,
además de incrementos cuando intervengan herramientas de inteligencia
artificial o cuando existan afectaciones al patrimonio, derechos políticos,
historial crediticio u otros derechos de la víctima.
El ingeniero Aguiñiga Tinoco explicó que el alcance del problema exige una
respuesta que combine legislación, tecnología, educación digital y
participación ciudadana.
“No podemos pensar que una reforma penal, por sí sola, resolverá el problema.
La prevención empieza con cada usuario. Si una persona entrega su información
personal, fotografías, documentos, códigos de seguridad o datos bancarios sin
verificar quién los solicita, está aumentando su nivel de exposición”, sostuvo.
El también investigador del Instituto Politécnico Nacional (IPN) señaló que la
suplantación de identidad puede utilizarse para abrir cuentas, solicitar
créditos, contratar servicios, realizar compras, obtener información
confidencial, intervenir en comunicaciones o generar contenidos falsos que afecten
la reputación de una persona.
A ello se suma el uso de inteligencia artificial para generar audios,
fotografías o videos falsos, conocidos como contenidos sintéticos o deepfakes,
que pueden utilizarse para aparentar que una persona realizó una llamada,
autorizó una operación o emitió determinadas declaraciones.
“Estamos ante un cambio tecnológico importante. Antes el delincuente necesitaba
obtener físicamente determinados documentos o contraseñas; ahora puede combinar
información disponible en redes sociales con herramientas de inteligencia
artificial para construir una identidad aparentemente creíble. Por eso la
población debe aprender a desconfiar de lo que parece demasiado urgente,
demasiado conveniente o demasiado convincente”, explicó.
El especialista detalló que durante mayo de 2026 recibió reportes de nueve
instituciones financieras que notificaron la suplantación de su identidad
comercial mediante el uso indebido de nombres, logotipos y datos de las
empresas para engañar a personas que buscaban obtener créditos.
Para Aguiñiga Tinoco, este tipo de prácticas muestra que los ciudadanos no sólo
deben proteger sus propios datos, sino también verificar cuidadosamente la
identidad de las empresas, instituciones y personas con las que realizan operaciones.
“Una regla básica es verificar antes de confiar. Si alguien ofrece un crédito,
pide un depósito anticipado, solicita fotografías de documentos oficiales o
exige códigos de seguridad mediante una llamada o mensaje inesperado, debemos
detener la operación y comprobar directamente la identidad de quien está del
otro lado”, recomendó.
En este sentido, el presidente de PSI-México llamó a la población a adoptar
medidas concretas para reducir los riesgos de suplantación de identidad.
Entre ellas recomendó utilizar contraseñas diferentes y robustas para cada
servicio; activar la autenticación de dos factores; evitar compartir
fotografías de credenciales, tarjetas o documentos oficiales mediante
aplicaciones de mensajería cuando no sea indispensable; revisar periódicamente
movimientos bancarios y estados de cuenta, y mantener actualizado el software
de teléfonos y computadoras.
También pidió evitar abrir enlaces enviados por remitentes desconocidos y no
proporcionar contraseñas, NIP, códigos de verificación o claves dinámicas a
personas que los soliciten mediante llamadas, mensajes, correos electrónicos o
redes sociales.
“Hay que asumir que nuestra información personal tiene valor. El nombre,
domicilio, teléfono, fotografías, documentos, datos bancarios y elementos
biométricos no deben circular sin control. Cada dato que publicamos puede
convertirse en una pieza para construir una identidad falsa”, advirtió.