El curso se impartió a personal de diversas instituciones
cuyas funciones son decisivas para preservar la salud de la población ante un
desastre natural.
La Paz, BCS.- Con
la convicción de que la salvaguarda de la población es una de las más altas
prioridades para la actual administración estatal, la Secretaría de Salud en
Baja California Sur impartió un curso sobre atención de urgencias
epidemiológicas y de desastres a personal operativo de diversas instituciones,
cuya labor es decisiva para reducir riesgos por transmisión de enfermedades
ante alguna contingencia natural.
Esta actividad
que se llevó a cabo con el apoyo del Centro Nacional de Programas Preventivos y
Control de Enfermedades (CENAPRECE), se realizó con la intención de reforzar
los conocimientos entre los trabajadores de aquellas dependencias públicas, que
ante algún fenómeno, como puede ser un sismo o huracán, deben actuar
oportunamente para proteger a las familias, dijo el subdirector de
Epidemiología, Alejo Méndez Hernández.
La experiencia
adquirida por el sector salud de BCS en la atención de estos temas ha
demostrado la importancia de contar con personal que identifique, atienda y
controle oportunamente cualquier tipo de riesgo para el bienestar de la
población, de ahí que se desarrollen estas capacitaciones que fortalecen la
capacidad de respuesta de las instituciones, añadió.
A esta
capacitación asistió personal de la Protección Civil, Secretaría de Marina,
Bomberos, Comisión Nacional del Agua, Secretaria de Educación Pública, entre
otras, quienes abordaron información de relevancia sobre las acciones a
coordinar no solo para evitar brotes de enfermedades transmisibles, sino para
salvaguardar la integridad de las personas ante circunstancias como incendios, derrames
de hidrocarburos en el mar, intoxicaciones por agentes químicos, entre otros.
La tormenta
Lidia fue la más reciente eventualidad natural que puso a prueba la
coordinación institucional de Baja California Sur, pero las oportunas acciones
de saneamiento básico, control epidemiológico y prestación de servicios médicos
evitaron que fueran mayores los riesgos para la salud de los sudcalifornianos,
puntualizó Méndez Hernández.
