Al conmemorar el Día del Personal
Profesional de Nutrición, este 16 de junio, resaltó además que para los
derechohabientes que son hospitalizados en unidades médicas de Segundo y Tercer
Nivel, se sirven alrededor de 41 millones de raciones de alimentos, mientras
que para trabajadores del Instituto de esas áreas, 39 millones de raciones
anuales.
Por su parte, el supervisor de Nutrición
en el Primer Nivel de Atención del Seguro Social, Joel Bailón Brito, indicó que
en las Unidades de Medicina Familiar los nutricionistas dietistas ofrecen consultas
de nutrición personalizada, en las que se evalúa el estado nutricional y se
brinda el plan de alimentación individualizado, de acuerdo con las calorías y
la distribución de nutrimentos de cada derechohabiente.
Asimismo, afirmó, se imparte educación
nutricional a derechohabientes y a sus familias por medio de las sesiones
NutrIMSS (estrategia que ayuda a favorecer el control metabólico mediante el
autocuidado, la alimentación saludable y el desarrollo de actividad física),
con especial atención en pacientes con enfermedades crónicas como obesidad,
hipertensión, diabetes, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, así como
alimentación saludable en la infancia.
Detalló que por medio de “indicadores
antropométricos, bioquímicos, clínicos y dietéticos” es posible conocer si un
paciente tiene alguna deficiencia o exceso para saber el tratamiento
nutricional que necesita.
En su oportunidad, el coordinador de
Programas de Nutrición en el Segundo Nivel de Atención, Jorge Hernández
Arellano, explicó que a los pacientes que se hospitalizan “se les brinda
atención nutricional, proporcionando cuidados nutricios que incluyen evaluación,
diagnóstico, intervención y monitoreo nutricional, con los que se elabora el
tratamiento que se va a proporcionar. Cuando se va de alta médica, se le otorga
una cita para dar continuidad en la consulta de especialidades”.
El profesional de la nutrición, subrayó, es
responsable de la planeación de menús, controla, evalúa y mejora la calidad
nutrimental y sanitaria de los alimentos durante la recepción, almacenamiento,
preparación y distribución a pacientes y personal.
“Identificamos si el paciente puede
llegar a tener alguna alergia o intolerancia a alguno de estos alimentos, para
que podamos adaptar la alimentación dentro del área hospitalaria para su
recuperación”, resaltó.
Posteriormente, el seguimiento a su
tratamiento nutricional se llevará en el Primer Nivel de Atención, declaró.
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