En Loreto, Ayudar También es una Forma de Transformar Vidas: SMDIF
Loreto, B.C.S.- En el marco del Día Mundial de la Asistencia
Humanitaria, el presidente del Sistema Municipal DIF Loreto, Ramsés Usarraga
Castro, hizo un llamado a la población a mantener viva la solidaridad, la
empatía y la disposición de ayudar a quienes más lo necesitan.
Usarraga Castro destacó que la asistencia humanitaria no
solamente se encuentra en los grandes acontecimientos o en situaciones de
emergencia; también está presente en los pequeños actos cotidianos: escuchar a
quien atraviesa un momento difícil, acompañar a una familia, atender una
necesidad o tender la mano sin esperar nada a cambio.
“Ayudar no siempre significa tener mucho para dar; muchas
veces significa tener la voluntad de no ser indiferentes ante quien necesita de
nosotros”, expresó
Bajo el gobierno de la presidenta municipal Paz Ochoa
Amador, el SMDIF Loreto ha fortalecido una visión de atención cercana a las
familias, impulsando acciones de asistencia social, acompañamiento y atención a
sectores que requieren mayor respaldo, con la convicción de que el bienestar
comienza cuando las instituciones escuchan y están presentes.
El presidente del SMDIF subrayó que detrás de cada apoyo
existe una historia, una familia y una necesidad que merece ser atendida con
respeto y sensibilidad. Por ello, señaló que el trabajo institucional debe ir
acompañado de una sociedad participativa y solidaria.
En este sentido, hizo un llamado a las y los loretanos a no
perder la capacidad de mirar al otro, especialmente cuando atraviesa una
situación de vulnerabilidad.
Porque una comunidad verdaderamente fuerte no es aquella
donde nadie necesita ayuda, sino aquella donde nadie es dejado atrás cuando la
necesita.
El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria representa así
una oportunidad para recordar que la solidaridad no tiene fecha ni horario: se
construye todos los días, desde nuestras familias, nuestras calles y nuestra
comunidad.
“Sigamos haciendo de Loreto un lugar donde ayudar sea parte
de nuestra manera de vivir; donde una mano encuentre siempre otra mano dispuesta
a sostenerla”, concluyó Ramsés Usarraga Castro.