Por Antimio Cruz en Washington
Tienen algunos meses para su desarrollo y atenuar la ola de
fake news que
seguramente habrá durante las elecciones y que pueden dañar a la
sociedad, dice Jane Elizabeth.
El Instituto Americano de Prensa (American Press Institute)
recomendó a universidades mexicanas e instituciones que gozan de prestigio por
honestidad e imparcialidad, crear un observatorio contra noticias falsas
o fake news difundidas en redes sociales como Facebook o Twitter,
antes de que inicien las elecciones presidenciales de 2018.
En una reunión con periodistas latinoamericanos en la
Universidad de Georgetown, en la capital de Estados Unidos, la investigadora
Jane Elizabeth, directora del Programa de Confiabilidad en Periodismo del
American Press Institute explicó que en las pasadas elecciones presidenciales
de Estados Unidos se logró medir que en algunos días cerca del 50 por ciento de
la información política que circuló en redes fue falsa lo que creó un ambiente
social en el que los ciudadanos cultivaron una gran desconfianza hacia
políticos y medios de comunicación, de la cual no se han podido
recuperar.
“Ustedes, en México, tienen todavía algunos meses para
prepararse y prever la gran ola de noticias falsas que seguramente vivirán y
que pueden dañar mucho a la sociedad y a los medios de comunicación. Algo que
puede desactivar a quienes están detrás de esas mentiras son los observatorios
que vigilen lo que ocurre en redes sociales y que marquen o señalen a las
cuentas, páginas o individuos que difunden esas mentiras. Esos mismos
observatorios puede hacer rankings o listas de los medios que son más
confiables por no difundir notas falsas”, dijo la representante del API.
“Pero es importante que se entienda que un observatorio de
noticias falsas no puede ser formado por los medios de comunicación, porque son
precisamente lo que serán vigilados. Estos observatorios deben ser fundados por
organismos que tengan una alta confianza entre la población, por ejemplo las
universidades. Yo creo que en México tienen que asumir esta responsabilidad las
universidades en las que más confíe la población u otras organizaciones de
ciudadanos, que no tengan filiaciones con partidos políticos y que sean
conocidas por imparciales”, agregó.
OLAS DE MENTIRAS. Jane Elizabeth presentó en la Universidad
de Georgetown un estudio que demostró, como un ejemplo de todo lo que pasó en
las elecciones que ganó Donald Trump, que en un periodo de diez días, entre el
1 y el 11 de noviembre de 2016 se difundieron en internet un poco más de 470
mil mensajes en twitter relacionados con las elecciones. De ese conjunto, casi
la mitad (213 mil) fueron notas falsas.
“Una de las cosas que preocupa a los medios de comunicación
y a los periodistas en Estados Unidos es la sensación de desconfianza que se
creó en la sociedad frente a los mensajes que transmiten los diferentes medios.
Ahora los ciudadanos se preguntan con frecuencia si las noticias que reciben
son verdaderas o falsas.
Según datos del American Press Institute, la producción y
difusión de noticias falsas hace que algunas personas ganen grandes cantidades
de dinero pues, debido a que son sensacionalistas o son muy compartidas por
temor, se construyen grandes audiencias momentáneas que generan a la industria
de las fake news grandes ingresos por publicidad de internet, que es
decidida por robots y algoritmos automatizados.
“Hay investigaciones que han documentado que hay personas
que difunden noticias falsas o escandalosas en facebook o Twitter y que llegan
a tener tantas visitas que tienen ingresos de hasta 25 mil dólares diarios
(casi medio millón de pesos cada 24 horas)”, dijo Jane Elizabeth.
