Mientras Arabia Saudita pidió una reunión de países
petroleros y Rusia dijo que no aumentaría más su producción, Trump presumió un
acuerdo.
Foto: Reuters.
Reuters.- El presidente de Estados Unidos, Donald
Trump, dijo este jueves que intervino para lograr un acuerdo entre Rusia y
Arabia Saudita que llevará a un drástico recorte de suministros de petróleo,
para estabilizar al mercado gravemente impactado por el coronavirus, un anuncio
que impulsó al barril hasta 47%.
Trump sostuvo que habló con su par ruso, Vladimir Putin, y
con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, y que ahora espera que las
dos naciones recorten su producción en 10 millones de barriles por día (bpd),
una cifra sin precedentes que representaría el 10% del suministro mundial.
El mandatario dijo que los recortes podrían llegar hasta 15
millones de bpd, pero no especificó si Estados Unidos −el mayor productor de
crudo del mundo− contribuiría a las reducciones, una medida que está prohibida
por la legislación antimonopolios del país.
“Hablé con mi amigo MBS (el príncipe) de Arabia Saudita, que
habló con el presidente Putin y espero y confío en que recortarán la producción
en aproximadamente 10 millones de barriles, quizás una cifra sustancialmente
mayor, si sucede, será genial para la industria de petróleo y gas”, escribió el
mandatario estadounidense en Twitter.
La demanda mundial de petróleo ha caído en un tercio o en 30
millones de bpd en la semana, ya que unas 3,000 millones de personas en el
mundo están confinadas en sus casas por la pandemia de coronavirus.
El inmenso declive de la demanda envió a los precios del
crudo a sus menores niveles desde 2002, a cerca
de 20 dólares por barril, golpeando los presupuestos de las grandes
naciones productoras y resultando en un fuerte revés para la industria de
hidrocarburos no convencionales de Estados Unidos, que no puede competir con
valores tan debilitados.
La presión bajista se intensificó por la batalla para tener
mayor participación de mercado entre Rusia y Arabia Saudita, que no pudieron
llegar a un acuerdo para extender su pacto de recortes de suministros,
alcanzado en el marco de la alianza OPEP+ a inicios de marzo.
Las dos naciones, en plena disputa, anunciaron poco después
del colapso de su acuerdo que elevarían su producción de crudo, lo que colaboró
con la debacle del mercado.
No obstante, el ministro de Energía ruso, Alexander Novak,
dijo hoy que Moscú ya no planeaba subir el bombeo y afirmó que estaba dispuesto
a cooperar con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y con
otros productores para estabilizar los precios del barril.
El líder de facto de la OPEP, Arabia Saudita, llamó a
sostener una reunión de emergencia de la OPEP y productores fuera del bloque.
No quedó claro si el encuentro se iba a realizar ni en qué fechas.
Los precios del crudo Brent se llegaron a disparar hasta 47%
tras las declaraciones de Trump y más tarde operaban con alza de 15% a 29
dólares por barril. El referencial WTI de Estados Unidos ganaba 17% a 24.4
dólares el barril.
México, en comunicación con países petroleros
El gobierno de México mantiene comunicación con otros países
petroleros para estabilizar la producción y lograr una cotización “adecuada”
del precio del crudo, dijo este jueves la secretaria de Energía, Rocío Nahle.
Su afirmación se dio poco después de que el presidente de
Estados Unidos reportara el presunto acuerdo entre Arabia Saudita y Rusia,
luego de que los dos países mostraron su voluntad de llegar a un acuerdo.
Antes de los comentarios de Trump, el presidente Andrés
Manuel López Obrador vaticinó que los precios del petróleo se recuperarían y
que la crisis local como consecuencia del coronavirus y por el desplome de las
cotizaciones del crudo serán temporales.
La cesta petrolera mexicana de exportación ha tocado en los
últimos días niveles no vistos en varios lustros, lo que complicará las
finanzas públicas y las de la atribulada petrolera estatal Pemex. El miércoles
cerró en 10.61 dólares.
